martes, 9 de noviembre de 2010

Peter Pan

Peter Pan

Un momento después de la entrada del hada la ventana se abrió de golpe por el soplido de las estrellitas y Peter se dejó caer dentro. Había llevado a Campanilla parte del camino y todavía tenía la mano manchada de polvillo de hada.
-Campanilla -llamó en voz baja, tras asegurarse de que los niños estaban dormidos-. Campanilla, ¿dónde estás? En ese momento estaba en un jarro, disfrutando de lo lindo: no había estado en un jarro en su vida.
-Vamos, sal de ese jarro y dime, ¿sabes dónde han puesto mi sombra?
Un tintineo maravilloso como de campanas doradas le contestó. Ese es el lenguaje de las hadas. Los niños normales no lo oís nunca, pero si lo pudierais oír os daríais cuenta de que ya lo habíais oído en otra ocasión.
Campanilla dijo que la sombra estaba en la caja grande. Quería decir la cómoda y Peter se lanzó sobre los cajones, tirando lo que contenían al suelo con las dos manos, del mismo modo en que los reyes lanzan monedas a la muchedumbre. Al poco ya había recuperado su sombra y con el entusiasmo se olvidó de que había dejado a Campanilla encerrada en el cajón.   (Fragmento del cuento original de J.M. Barrie)

Acuarela y retoque digital.

2 comentarios: